MIRO AL CIELO
Miro miles de estrellas apagarse tras la nube
que inclemente arrasa el bello ocaso que parecía ser.
Aun recuerdo tu silencio,
paz que encontré en tus ojos miel
que endulzaban mi alma,
tu sonrisa picara, tu ironía que me mantenía en suspenso,
suspenso que odie a cada segundo,
segundos en los que tu voz llenaba todo en mi
y solo importaba aquel instante
en que eras la diosa que yo adoraba con toda mi fe!
Te amaba sin fronteras,
uniendo la pasión con nuestros sueños,
en una realidad ¡hermosa!
Ese mundo fantástico,
donde las puertas son giratorias,
donde el sol se encuentra con la luna,
creando un destello azul,
que en mi mundo junto a ti,
era fruición indomable,
entre tu piel y la mía,
entre tu beso y mis labios,
entre tus labios y mi beso,
que entendían que todo sucedía alrededor de ellos,
y ellos eran responsables de tan inmenso gusto,
que dos almas sentían,
sin saber por que,
sin saber cuando,
¡solo ocurría y ya!
Sin explicaciones,
como ocurren los mejores momentos,
desnudos y sin apuros,
en un mundo sin tiempo,
donde el edén fue nuestra cama,
y tu cuerpo fue fruta dulce,
que probé sin poder evitar la adicción a tu piel,
piel que es ceda que cura,
que es vida pura que disfrutaba vivir.